El Jubileo (Por el Papa Francisco)

El Jubileo en el 2025 fue el signo de renacimiento, de esperanza y confianza. El lema de este Año Santo es “Peregrinos por la esperanza”. Solo cada 25 años ocurre un acontecimiento religioso tan importante en Roma y el Estado Vaticano.
El 2025 será Año Santo y se abrirán las Puertas Santas de las 4 Basílicas Patriarcales; las cuales se encuentran, una en el Estado Vaticano, San Pedro, y las otras tres en Roma, Santa María La Mayor, San Pablo Extramuros y San Juan de Letrán (Catedral de Roma). Puertas por las que, durante todo el año, los peregrinos podrán pasar con el propósito de acceder a las indulgencias plenarias. Los jubileos ordinarios son aquellos que se celebran a intervalos regulares. El primer Jubileo celebrado en el marco del cristianismo fue anunciado por el Papa Bonifacio VIII, al declarar el año 1300 como “Año Santo” y “Año del perdón de los pecados”, lo que motivó una movilización de fieles sin precedentes para visitar los grandes santuarios de San Pedro y San Pablo. La celebración de los jubileos ordinarios se acentuó en los siglos siguientes y se celebraron Jubileos cada cincuenta años primero y cada veinticinco años después. La ceremonia que se observa en Roma para abrir el Jubileo ordinario incluye un conjunto de ritos. El Papa, se dirige a la Basílica de San Pedro para abrir la llamada Puerta Santa cerrada a cal y canto. Esta puerta solo se abre para la ceremonia de apertura del Jubileo.
El Sumo Pontífice con el mismo martillo que utilizó Pio XII en 1933 da tres golpes diciendo una fórmula que se inicia con las palabras: Aperite mihi portas jutitiae, ingressus in eas confitebor Domino («Abridme las puertas de la justicia; entrando por ellas confesaré al Señor») El simbolismo -abatir la puerta con el esfuerzo- significa la dificultad del camino cristiano pero, al mismo tiempo, subraya que una vez traspuesto el ingreso se encuentra la grandeza extraordinaria del amor y misericordia de Dios. Se derriba la mampostería que cierra la puerta y después el papa se arrodilla delante de la puerta, mientras los penitenciarios de San Pedro la lavan con agua bendita. Luego, tomando la cruz, se empieza el Te Deum y entra a la Basílica junto con el clero. Todo esto se hace en vísperas de Navidad. Al siguiente día por la mañana el papa imparte la bendición al pueblo en forma de Jubileo. Expirado el Año Santo, es decir diciembre 2025, se vuelve a cerrar la puerta en la víspera de Navidad y el papa bendice las piedras y la argamasa, pone la primera piedra y doce cajetillas de monedas o medallas de plata y oro, lo cual se ejecuta con la misma ceremonia en las otras tres Puertas Santas. En tiempos pretéritos se veía durante el jubileo gran multitud de gente que iba a Roma desde todos los puntos de Europa, pero hoy solo lo hacen desde las provincias de Italia porque los papas conceden a todos los países católicos el permiso de poder ganar el jubileo sin necesidad de pasar por Roma.

Beneficios  Adicionales:

  • Asistencia misa en San Pedro

  • Medalla del Jubileo

  • Rosario pétalos de rosa